Juegos Suramericanos: la rosarina Alma Pueyo, tres medallas y una historia que empezó con unas flechas
Hay medallas que se explican por un resultado y otras que cuentan una historia mucho más grande. Las tres que consiguió Alma Pueyo en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tienen un poco de ambas.
La arquera rosarina fue protagonista de una destacada actuación en tiro con arco y, más allá de los podios, se llevó una experiencia que difícilmente olvide: competir en casa, representar a la Argentina y hacerlo acompañada por una hinchada que, según sus propias palabras, tiene un valor especial para cualquier deportista.
“Creo que en el equipo mixto hicimos más de lo que pensábamos llegar a hacer”, contó Alma al recordar la competencia. Argentina tuvo enfrente a equipos fuertes como Colombia, Brasil y Chile y logró avanzar hasta disputar la medalla de oro ante Brasil.
“Estoy agradecida porque pasamos las semifinales. Fuimos por la medalla de oro y ahí dije: vamos a darlo todo como más se pueda”, relató.
Finalmente, Brasil se quedó con el oro, pero para Alma el resultado no opacó la experiencia. “Lo disfruté, la pasé muy bien. Hicimos lo que más pudimos y creo que hicimos un gran trabajo en equipo”, explicó.
Y cuando habla de equipo, no se refiere solamente a quien estuvo a su lado en la línea de tiro. La arquera puso en valor a toda la estructura que acompañó el proceso: su entrenadora, el entrenador nacional, la Federación Argentina de Tiro con Arco (Fatarco), sus compañeros y también una tribuna que tuvo un protagonismo especial.
Competir en casa
La experiencia tuvo un condimento diferente para Alma. Esta vez no había que viajar para representar a la Argentina. La competencia estaba en casa y las tribunas estaban llenas de gente alentando a los atletas nacionales.
“Creo que eso fue lo más gratificante”, señaló.
Para la arquera, sentir ese acompañamiento tiene un valor enorme porque no es algo habitual en todas las competencias internacionales.
“Cada vez que Argentina sale a competir no tenemos esta hinchada. Y yo siempre lo dije: la mejor hinchada siempre va a ser la de Argentina”, afirmó.
Esta vez pudo comprobarlo en primera persona. Banderas, carteles, vuvuzelas y una multitud acompañaron cada presentación. Para quienes compiten, ese respaldo también forma parte de la experiencia.
“Es muy tranquilizador para el que compite tener gente que le hinche”, explicó.
Unas flechas que también son parte de la historia
Detrás de las medallas hay además una historia mucho más silenciosa. Una que comenzó después de los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025.
Luego de conseguir allí una medalla de bronce, Alma participó de una reunión en la Municipalidad de Rosario junto a otros deportistas rosarinos que habían conseguido medallas en aquella competencia.
En ese encuentro surgió una conversación que terminó siendo importante para su carrera deportiva: el apoyo municipal para poder adquirir nuevas flechas.
“Me ayudaron para comprar las flechas”, recordó.
Alma compró el equipamiento y esas son las flechas con las que compite actualmente.
Un año después, esas mismas flechas estuvieron en sus manos durante los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Y llegaron los podios.
Por eso, detrás de cada una de las tres medallas de Alma también hay mucho más que un resultado. Hay entrenamiento, equipo, acompañamiento, esfuerzo y pequeñas ayudas que, para un deportista, pueden transformarse en herramientas concretas para seguir creciendo.
En su casa, ante su gente y con la camiseta argentina, Alma Pueyo volvió a demostrar que detrás de cada medalla hay una historia. Y algunas de esas historias empiezan mucho antes de subir al podio.








